"Él quiere jugar, pero también yo. Es agradable tener competencia, puede ser vivido como un momento para mejorar, llegar a la Premier League no es fácil", asegura Friedel.
Él tiene 25 años y yo 41 años, y está en su mejor momento de su carrera. Pero al final lo que importa es el bien del equipo. Lo veo como un compañero de equipo, no como un enemigo".
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