Bartomeu, carta abierta de la afición para Tito Vilanova


CARTA ABIERTA DE BARTOMEU

"Quiero dirigirme a todos aquellos que aman al Barça, porque forma parte de nosotros y nos hace sentir vivos. En los momentos de alegría por los éxitos, pero también, y quizÔs especialmente, en los momentos duros y tristes de la derrota y de las noticias que golpean y te sacuden el corazón, como nos ha pasado en las últimas horas con la muerte de Tito Vilanova.

Os quiero hablar de Tito porque recordarlo es el mejor consuelo que podemos tener y el mejor homenaje que le podemos rendir. He tenido la suerte de poder hablar de fútbol y de la vida con él, de compartir momentos que siempre recordaré, y quisiera profundizar en un rasgo característico de su carÔcter y de su personalidad, que es un ejemplo para todos.

Tito era un hombre querido. Siempre se ha sentido orgulloso de ser 'de pueblo', "del Empordà", como recalcaba a menudo; un hombre sencillo, discreto, que te hablaba directo y mirando a los ojos. No tenía que esforzarse para hacerse el simpÔtico, él era como era, y eso es lo que resultaba mÔs atractivo para los que le conocían. Esta capacidad aglutinadora, este talante que le hacía tener buena relación con todo el mundo, por encima de personalismos, nos deja una lección de vida a todos los barcelonistas.

Hemos aprendido muchas cosas gracias a Tito. Su humildad y discreción, valores poco frecuentes en el mundo del fĆŗtbol actual. Su autoexigencia y su perfeccionismo han sido estĆ­mulos para todos los que hemos trabajado con Ć©l. ¡Recuerdo como exigĆ­a que el cĆ©sped del Camp Nou estuviera como una alfombra perfecta! No le importaba hacerse pesado si era necesario, porque luchaba por lo que creĆ­a con el mismo entusiasmo que ponĆ­a en su propio trabajo.

Ha vivido la Masia desde siempre y creía profundamente en los valores y los principios que había escuchado tantas veces en los vestuarios y en los campos de juego a sus entrenadores. Sabía, porque lo sufrió en carne propia, que los sueños de futbolista no siempre se hacen realidad en el Barça, pero también sabía que estas decepciones te ayudan a crecer.

Veía cómo su hijo Adrià tiene ahora la misma ilusión que él tenía a su edad, cuando entró en el Barça como un adolescente y se marchó años después convertido en un hombre y en una buena persona. SerÔ por eso que siempre miraba hacia abajo y era un gran valedor del fútbol de casa. La cantera siempre fue una de sus grandes preocupaciones como entrenador del Barça.

Cuando se hizo cargo del primer equipo, Tito pronunció unas palabras que me parecieron una verdad como un templo. "Si acepto el reto es porque, para esta forma de jugar y de entender el juego, estoy igual o mÔs preparado que cualquier entrenador que venga de fuera". Lo dijo convencido de que era perfectamente capaz de seguir llevando al equipo por el camino del éxito que habían recorrido en los últimos cuatro años. Y así lo hizo mientras la salud lo acompañó.

Tenía las ideas claras, sabía lo que quería, lo que tenía que hacer en cada momento, y siempre encontraba soluciones para todo. Era un organizador nato, un líder silencioso que no dudaba, ejecutaba. Tito no fue nunca delantero, pero siempre iba a barraca. El destino le ha hecho la peor de las jugadas. La enfermedad contra la que ha luchado con el mismo coraje y empeño con que lo hacía todo ha sido el único rival que ha podido impedirle que siguiera disfrutando de su sueño.

Pero Tito no ha dejado de preocuparse por el BarƧa ni en los momentos mĆ”s difĆ­ciles de su lucha personal contra la enfermedad. He vivido en primera persona cómo, hasta el Ćŗltimo momento, ha estado ayudando al Club con sus consejos. "Tenemos que hacer esto... ¿Quieres que te ayude a hacer aquello?", me decĆ­a hace muy pocos dĆ­as.

Tito nos ha dejado, pero seguro que su recuerdo nos harƔ mƔs humanos y mejores barcelonistas. Por eso, por sus mƩritos como entrenador, pero, sobre todo, por su ejemplo como persona, formarƔ parte de nuestra historia y serƔ un referente eterno.

Quiero terminar esta carta dando las gracias a su mujer, Montse, y a sus hijos, Carlota y Adrià, por cómo habéis amado y cuidado a Tito. Vosotros estaréis también siempre en el corazón de todos los barcelonistas. Y gracias a ti, Tito, por todo lo que nos has dado. Gracias por hacernos mÔs fuertes.

PD QuƩdate tranquilo, que seguiremos cuidando del cƩsped como a ti te gustaba".

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