Imagen: La Otra Foto.
“Para que la acción sea penalti deben cumplirse una o ambas de estas dos circunstancias: que el contacto posterior del defensor, tras disputar el balón, sea temerario o con uso de fuerza excesiva; o bien que ese contacto que provoca el derribo del atacante impida a este continuar en la disputa por el balón. Se cumple la segunda circunstancia, al quedar el balón a distancia y en disposición de ser jugado por el jugador del Málaga. Para el CTA, la decisión de campo no fue correcta. Se tuvo que sancionar la acción con penalti. El VAR debió intervenir por las razones expuestas. Un error claro y manifiesto del árbitro de campo”.

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