Montilivi contuvo la respiración hasta el final, pero el milagro no llegó. El Girona empató (1-1) ante el Elche en una tarde cargada de angustia y nervios que terminó con el peor desenlace posible: el descenso a Segunda División. Un punto insuficiente para un equipo obligado a ganar y que, a pesar de reaccionar tras el descanso, no encontró el gol que le permitiera continuar aferrado a Primera.
El equipo de MĆchel afrontó el partido queriendo llevar la iniciativa, pero le costó generar peligro ante un Elche ordenado, consciente de que el empate tambiĆ©n le servĆa para asegurarse la permanencia. Entre la tensión y la falta de fluidez, el duelo se convirtió en una batalla de nervios mĆ”s que de fĆŗtbol.

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