Chumilla, que llegó al cargo en enero del año pasado, ha asegurado que ha sido “una decisión muy meditada y muy difícil” y que ha sido “una temporada y media de muchísimo trabajo, de responsabilidad constante y de máxima exigencia”. “Me voy con la tranquilidad de haberlo dado todo por este club y con el enorme orgullo de haber conseguido dos ascensos consecutivos, dos momentos inolvidables que siempre llevaré conmigo”, ha añadido, para concluir afirmando que “detrás de los resultados hay muchas horas de trabajo, presión, decisiones complicadas y una intensidad diaria muy alta. Precisamente ese desgaste mental acumulado, unido a la necesidad de que el club mantenga siempre el máximo nivel de energía y ambición, son los principales motivos de esta decisión”.

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