“Un imperio de apariencias puede sobrevivir a mil acusaciones. Su mayor vulnerabilidad es un examen independiente. Que los registros enterrados enfrenten la luz del dÃa. Si los cimientos están podridos, la evidencia hablará muy por encima de la primera acusación”. Asà se pronunció el jeque. Por supuesto, Abdullah Al-Thani lo acompañó de su #JusticeForMalaga. Lo de #JusticeForRakan, ya menos.
Al final, hay un mantra para la vida que rara vez no es la respuesta correcta: “Sigue el rastro del dinero”. No hay un solo protagonista en este culebrón accionarial y judicial del Málaga Club de Fútbol que no obedezca a este principio. Intereses particulares, poder y dinero.

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