EspaƱa, era hasta cierto punto lo esperado, ganó con holgura a San Marino (0-13), tres puntos imprescindibles que dejan el principal objetivo a tiro y un buen puƱado de goles para levantar la moral de la tropa. A falta de la Ćŗltima jornada, la Selección depende de sĆ misma para clasificarse de manera directa al Europeo de la categorĆa, un escenario ideal. El empacho en Serravalle sirve para que el equipo se resarza del tropiezo en Finlandia y llegarĆ” con la barra de energĆa a tope a la cita ante RumanĆa del próximo martes en Ibiza (19 horas, Can Misses), el triunfo entre ceja y ceja para asegurarse la primera plaza de este grupo sin tener que depender de nada mĆ”s. La afición balear, que ya ha agotado las entradas, serĆ” fundamental.
Hizo David Gordo numerosos cambios con respecto al duelo de Tampere, un equipo muy diferente y que impuso muy pronto su ley. Estos partidos, en donde la diferencia es evidente, tienen su riesgo y EspaƱa apretó desde el inicio, conscientes los internacionales de lo que hay en juego. Movieron bien la pelota, lo hicieron ademĆ”s con ritmo y movilidad, y a los nueve minutos abrió la lata, quizĆ” lo mĆ”s complicado en tardes asĆ. Rodrigo Mendoza, desde la frontal y con mucha precisión, firmaba el primero. Una liberación.
El dominio fue aplastante y la mejor noticia es que EspaƱa siempre quiso mĆ”s, volcada en campo contrario y buscando el segundo por todos los frentes. Lo tuvo Carlos EspĆ, aunque le negó el larguero su estreno con la sub-21 antes del chaparrón, y fue Pablo GarcĆa, infatigable en todo momento, quien puso tierra de por medio. Ćl mismo se inventó una gran jugada y, tras una gran pared con Virgili, superaba a Amici con calidad.
SeguĆa el combinado nacional a lo suyo, cada vez mĆ”s frecuentes las llegadas. Basta con decir que, pese a todo, el porteo era el mejor de los locales, aunque ya nada pudo hacer cuando, a los 32 minutos, Jacobo remataba con la cabeza a placer tras una asistencia de EspĆ, que dos minutos mĆ”s tarde marcaba el cuarto. Una EspaƱa muy seria, una EspaƱa muy comprometida que se fue al descanso con otro golito mĆ”s, obra de Yarek en un saque de esquina.
Nada cambió tras el paso por la caseta, reforzada la sub-21 con las entradas de Herzog y Xavi Espart y catapultada con el sexto a los 30 segundos de retomar la desigual pelea, golazo de Jan Virgili para premiar su notable actuación. Por si quedaba alguna duda, EspaƱa no iba a bajar el ritmo y en el 52 festejaba el 0-7. Centro de Virgili y testarazo franco de EspĆ, doblete para el valenciano.
El contador irĆa a mĆ”s. El ocho y el nueve tambiĆ©n fueron de EspĆ, de profesión goleador que marca hasta sin querer, y el diez, cifra redonda, de Virgili, un festival. Y quedaba mucho partido con un equipo desbocado y con un EspĆ en estado de gracia. El undĆ©cimo, tambiĆ©n a su cuenta.
Ya no sabĆa que hacer San Marino, desbordada por una EspaƱa que se exprimió hasta el final y que cerró la fiesta con los goles de Mario MartĆn y Pablo GarcĆa. No hubo excesiva oposición, es cierto, pero hay que poner en valor la gran predisposición de la Selección, mentalizada y con las cosas muy claras.

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