El sueño de Cesc Fábregas no es otro que regresar a la que fue y es su casa, Barcelona. El medio catalán sabe que jugará su última temporada como gunner y ya dejó claro que saldrá si o si la próxima temporada.
Wenger ha podido retenerle un año más contra su voluntdad, ya que pidio que le dejase marchar por el precio que pagaría el Barça, unos 35 millones de euros, cantidad fijada por la directiva azulgrana.
El técnio francés dijo al terminar el partido contra el Blackpool que Fábregas saldrá el próximo, dando por perdido un jugador clave en su juego, pero que tendrá que salir para que las arcas del club se mantengan saneadas.
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