En el Real Madrid tuvieron hace muchos meses apunto el fichaje de Fernando Llorente que si no se hizo era por el IVA que había que pagar, más de 24 millones que hicieron un imposible la incorporación del vasco. El alto y espigado delantero es uno de los objetos de deseo de Florentino Pérez, también de Mourinho.
Con el Tottenham en la cima sobre su negociación el propio atacante dijo que no, que no se movía y menos a la Premier League al estar contento en el Athletic de Bilbao, equipo que lo vende por más de 40 millones de euros y no saldría ni por eso no queriendolo el propio atacante. Llorente tiene previsto subir sus emolumentos para mantenerse al nivel de las estrellas.
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