"Fue un momento de gran emoción, sobre todo cuando mi hijo vino a mis brazos feliz. Eso desbordó mi emoción. Y comencé a llorar. Y cuando vi las lágrimas de mi familia, lloré todavía más. Eran lágrimas honestas, auténticas. Francamente, no lo esperaba y en ese instante me sentí muy feliz. Para la gente que no me conoce, debió ser una gran sorpresa verme llorar así, porque siempre me ven serio sobre el terreno de juego. Para los que comparten la vida conmigo saben que soy una persona natural y espontánea. Hasta dos o tres días después no me di cuenta de las consecuencias de ganar el Balón de Oro. Cuando me dieron el trofeo simplemente disfruté del momento con los míos", aseguró Cristiano Ronaldo, jugador del Real Madrid.

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