"Mi problema en el Real Madrid no fue que hubiese mejores jugadores que yo en la plantilla, que no los había, sino con la gente de las oficinas, que querían venderme. Yo no quería marcharme pero ante eso, no pude hacer nada. Tuve que aceptarlo, porque realmente es muy difícil cuando quieres jugar y prefieren venderte. Si no juego por decisión del club, es difícil aceptarlo", comentó Arjen Robben.

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