"No. Se dijeron muchísimas coasas pero la realidad es que según me llegó la carta la rompí. Llegó el mismo día de la final, decía que la Selección Argentina se tenía que hacer cargo de lo que me pudiese pasar porque por esa lesión no podía jugar la final. Me la dio el doctor, la leí y la tiré. Fui a hablar con Grondona, me dijo 'si vos querés jugar, jugá'. Busqué a Sabella y me puse a disposición. Él decidió lo que le parecía correcto". Maldice no haber jugado la final del Mundial: "Toda mi vida, podemos llegar a otra final pero la espina de no haber jugado esa siempre va a estar", comentó Di María, jugador ahora del Manchester United y de Argentina.

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