No jugó Joaquín: “Con los tres partidos que venía haciendo, tengo que estar ciego y alguna cosa más para no alinearlo. Ya dije que había jugadores que les había costado durante la semana. Tuvo molestias, intentamos recuperarlo durante la semana, en los calentamientos que estuviera de forma parcial. No se sentía limpio. Pasaron los días, pero ya ayer sin la posibilidad de entrenar era exponernos. Necesitamos no vivir los partidos tan al límite porque vienen lesiones. Vamos a tener unas jornadas complejas, de mucha dificultad, y necesitamos no vivir cada partido como el último y hoy era momento para guardarlo. Había que cuidarlo. Las hogueras vamos a dejarlas para San Juan”.
Los cambios dieron un gran efecto: “La entrada de Dorrio viene para dar descanso a Julen, porque había que correr mucho para atrás. Dorrio en esos últimos metros tiene esa explosividad, estábamos dominando la profundidad y ahí podía darnos esa frescura, y tiene buen golpeo. Con Rafa queríamos ese empuje, esas conducciones y duelos porque estaban dominando en la pelota larga, alguien que fuera poderoso. Y Ochoa, Dotor ya no podía más. Había que decidir. Y optamos por cambios más naturales. Y el pase de Ochoa no nos sorprende porque lo vemos todos los días. Ya lo llevamos diciendo años. Y en un contexto como el de hoy es muy especial. Cuando hace esas cosas, sonreímos, disfrutamos y pensamos… Lo que hace en el día a día lo hace en los partidos. Lleva varios partidos haciéndolo. Cuando uno tiene tanto talento, estas cosas están cerca de pasar”.

No hay comentarios