El Málaga tendrá menos vacaciones de lo normal, ya que deberán incorporarse el 13 de julio, volviendo a la Rosaleda, sitio por el que pasarán los exámenes médicos pertinentes. Será el inicio de salida de las sesiones de entrenamiento, aunque se arranque con una buena carga de trabajo físico para empezar las bases para la próxima temporada, que promete ser dura desde un inicio, ya que el Mundial apunta a que el primer partido se llegue a aplazar por terminar allá por el 18 de este mes.
La pequeña modificación de las vacaciones no será solo la duración de ellas, el club ha transmitido a los componentes de la plantilla, que pese a tener tiempo libre, deben de tener cuidado con ciertos aspectos en sus diertas, como es el caso de las bebidas con gas, además les ha llegado un plan personalizado basado en las cargas físicas de cada uno de ellos en la recta final de la temporada. Los jugadores esperan ponerse a las órdenes de Funes este mismo día, el 13.

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