"Recibí una llamada y en una hora ya me había decidido. En mi primer entrenamiento me emocioné al ver a todas las estrellas del equipo, Eto'o, Diarra, Zhirkov, Boussoufa... no se ve arrogancia en su forma de relacionarse o trabajar, sólo se ve igualdad y solidaridad. Sé que aquí habrá competencia, pero estoy acostumbrado. Necesitamos trabajar y ganar. El campeonato ruso es muy fuerte, similar al francés, donde jugué año y medio. En España es diferente, enseguida te sacan tarjeta amarilla", dijo Spahic, todavía jugador del Sevilla que firmó cedido por el Anzhi.

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