"Para mí era importante volver a jugar y hacerlo después de tanto tiempo ha sido duro. Ha sido un largo momento de gran paciencia: debía vencer a la tentación de hacer todo demasiado rápido. Desde que tengo 17 años he entendido claramente que quería jugar en Europa y estoy feliz de militar en el Milan. Mi elección de la camiseta número 9 no es casual".
"Cuando llegué al Milan estaba ocupada, tomé la número 7. Ahora, tras la marcha de un ídolo rojinegro como Inzaghi, ha quedado libre y la he asumido yo, con agrado. Porque es la camiseta de Van Basten: espero que me traiga buena serte, quiero marcar muchos goles para el Milan y para la Selección. Muchas veces me han preguntado si iría a jugar a Brasil por un tiempo, pero yo respondo siempre lo mismo: aunque nadie conoce el futuro, yo en el Milan estoy contento".
No hay comentarios